La domótica en el hogar está a la orden del día. Las casas tienen automatizados tantos procesos como podemos imaginar para hacer la vida más fácil y segura. Puede usarse para programar y gestionar energía, por motivos de seguridad, comunicaciones y lo que más nos importa: accesibilidad y movilidad de personas mayores.

3 usos de la domótica en el hogar para facilitar el cuidado de personas mayores

Los procesos anteriormente mencionados se desglosan, en orden de importancia de la siguiente forma:

Seguridad y comunicaciones

Obviamente, lo más importante es la seguridad de la persona que vive en esa casa. Dentro de esta categoría tenemos desde la seguridad antirobo como la seguridad contra accidentes. Es lo más básico en domótica en el hogar. Casi todas las viviendas tienen parte de algún sistema de seguridad. Alarmas y detectores de humo, de caídas de la cama, de veces que se abre una puerta en concreto
Además, está estrechamente relacionado con el sistema de comunicación ya que esta alerta ha de llegarle a alguien para que pueda tomar las medidas convenientes. Todas las casas con personas de la tercera edad deben tener un sistema de teleasistencia. También de telemantenimiento, interfonos, cámaras… Además, hay otros sistemas de seguridad que van más allá de la casa, como los geolocalizadores.

Accesibilidad y movilidad

Para que una casa pueda ser verdaderamente habitable por una persona de la tercera edad se ha de tener muy en cuenta su movilidad, que suele ser reducida. Lo primero sería adaptar las escaleras para ese momento en el que no las pueda subir solo. Entre las opciones que hay están la instalación de un ascensor o una silla salvaescalera. También hay otras limitaciones en el uso de la tecnología. En cualquier caso habría que adaptarlo para que pudiese usarse. Por ejemplo, con aparatos más grandes para aquellas personas de la tercera edad que sufran de problemas de visión. Incluso un regulador de altura de un espejo para aquellas personas que van en silla de ruedas es una forma de domótica en el hogar que se centra en la inclusión social. Ayuda a suplir las limitaciones funcionales de las personas. Y en caso de personas de avanzada edad, son muchas.

Programación, gestión de energía y confort

A pesar de que pueda parecer que estas medidas son para satisfacer caprichos, un correcto mantenimiento de la energía de la casa supone un ahorro de dinero que usar en otros servicios de domótica en el hogar. También se ha de regular bien la temperatura a la que la gente de la tercera edad está. No puede haber fallos que les hagan pasar frío ya que una gripe puede ser grave.
La regulación de las luces también es importante en personas con problemas de visión. No deben ser demasiado fuertes como para que les dañen aún más los ojos.

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