Hay formas de hacer feliz a una persona con Alzheimer que se basan en mejorar su calidad de vida. La mayoría de estas personas sienten mucha ira y tristeza por el cambio que provoca la enfermedad. Por eso hay que paliar esos sentimientos y hacerles el día a día fácil y sin estrés.

Cómo hacer feliz a una persona con Alzheimer

Adapta sus actividades diarias y ayuda en su autonomía

Las personas con Alzheimer suelen llevar una rutina estricta en su día a día. Y lo ideal es que puedan realizar cuantas más tareas solos mejor. Poder cuidarse a sí mismos les satisface porque no se sienten dependientes. Muchas personas que sufren esta enfermedad se sienten un estorbo incluso en las primeras fases. La infantilización de los ancianos es una realidad que viven, y, si además se le suma una enfermedad neurodegenerativa, más. El trabajo de cuidador es conseguir que el espacio se adecue a su estilo de vida y ser un apoyo, no un constante recuerdo de que están enfermos. También debemos ser personas con las que puedan hablar y desahogarse.

Además, tampoco deben ser todo tareas y ejercicios para mejorar los procesos cognitivos. También debe haber lugar para las actividades y el ocio. Es lo usual para que una persona se sienta feliz. Mirar álbumes de fotos para recordar con una sonrisa, escuchar canciones, realizar manualidades… 

Comparte momentos pasados, presentes y futuros

Hablar con las personas con Alzheimer es importante. Al comunicarnos reforzamos las conexiones neuronales que ya tenemos y se pueden seguir creando nuevas. Es importante hacerles recordar el pasado tanto lejano como cercano, para así disminuir los problemas de memoria. Además, traer los buenos recuerdos de vuelta es una forma de hacer feliz a una persona con Alzheimer. Y hay que ir más allá y también hablar de cómo se está en el momento y los buenos ratos que quedan en el futuro. No se puede eliminar por completo la parte mala. Pero siempre se ha de hablar de él de una forma positiva, porque se tiene.

Siempre hay que recordar que las nuevas tecnologías nos facilitan hablar con todas las personas, incluso con las mayores. Que la distancia no sea un impedimento.

Aprende a convivir con esa persona y la enfermedad y comunícate correctamente

Cuando la enfermedad avanza, empiezan los problemas de comunicación. La persona enferma no solo se retrae y está a la defensiva, sino que a veces puede herir con palabras a su cuidador. El traductor purple ayuda a que el cuidador entienda de verdad qué le ocurre a la persona y no se tome a mal posibles insultos.

Regala tanto objetos sentimentales como útiles

Se pueden hacer ambas cosas a la par, porque cada regalo es una expresión de afecto y preocupación. Por ejemplo, regalar un teléfono con números grandes es útil pero a la vez dice «llámame». Un soporte para cartas dice «quiero que juegues conmigo y lo hagas a gusto».

Y no nos olvidemos, no hay mejor forma de ayudar a un persona con Alzheimer que hacienda feliz

En la tienda de Walnus puedes encontrar muchos más objetos para comunicar tu cariño y hacer feliz a una persona con Alzheimer.

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