La salud de toda la familia no solo es cosa de ejercicio físico, sino que también pasa por la mesa. Está claro que la alimentación juega un papel clave en la prevención de enfermedades degenerativas.

Como núcleo familiar, es muy importante que todos vayamos a una en cuanto a nuestra alimentación. Existe una gran variedad de alimentos, que consumidos con moderación, ayudarán a mantenernos sanos o a mejorar nuestro nivel de vida en caso de estar enfermos.

Comer sano no es aburrirse delante del plato, hay muchos alimentos saludables o que nos aportan elementos beneficiosos que a primera vista no lo parecen. Vamos a cuidarnos.

La miel. Dulce y energética

La miel tiene una gran variedad de propiedades. Es valorada por ser antibacteriana y cicatrizante. Además, es un gran apoyo para todo lo referente al aparato respiratorio. Todos conocemos sus cualidades calmantes para la tos y los procesos gripales. Además, la miel nos aporta azúcares de rápida absorción para que no nos falte energía.

Naranja y zanahoria. Antioxidante y alcalinizante

Esta extraña pareja nos va a aportar muchos beneficios. Por un lado, tenemos las potentes propiedades antioxidantes de la naranja que ayudarán a nuestros tejidos a permanecer jóvenes frente a las enfermedades degenerativas. Además de tener repercusión sobre nuestra piel y aparato respiratorio.

La zanahoria por su parte es alcalinizante. Un alimento que nos ayuda a depurar nuestro organismo. Por lo tanto, contribuye a la limpieza hepática. Además, equilibra nuestros niveles de azúcar en sangre, algo muy conveniente si se tiene diabetes.

Nueces. Menos enfermedades degenerativas y más corazón

El aparato circulatorio tiene una gran importancia en la prevención de las enfermedades degenerativas. Hay que tener en cuenta que un buen riego sanguíneo al cerebro, por ejemplo, lo mantendrá sano durante más tiempo. Esta batalla la tenemos bien encauzada gracias a las nueces.

Las nueces son una gran fuente de Omega 3 que resulta ser muy beneficioso para nuestra circulación. Aparte de esto, comer nueces aumenta la serotonina en sangre, lo que hace que nuestro estrés descienda y mejore el descanso del cerebro.

Chocolate negro. Disfruta cuidándote

¿Quién dijo que comer sano es insatisfactorio? El cacao, consumido moderadamente nos aportará flavonoides. En resumidas cuentas, antioxidantes que ayudan a que nuestras células se mantengan jóvenes y a prevenir enfermedades degenerativas y cardiovasculares.

El aceite de Oliva. Un clásico

No vamos a contarte nada que no sepas sobre el «oro líquido». Su alto contenido en grasas saludables le hacen un aliado excelente para el sistema circulatorio. Por si fuera poco, contiene polifenoles, un antioxidante que previene la aparición y ralentiza el avance de enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Mosto y vino. Con moderación

Hablando de polifenoles, podemos encontrarlos en gran cantidad en el mosto y el vino. Eso sí, este último hay que consumirlo con moderación.

Pescado azul. El Omega 3

Ya hemos nombrado al Omega 3. Un buen puñado de grasas saludables es lo que vamos a encontrarnos en los pescados azules. Salmón, sardina, caballa, atún ¡tú eliges! Todos están ricos y le harán mucho bien a tu sistema cardiovascular.

Como ves, hay muchos alimentos saludables para toda la familia. ¡Sentaos a la mesa y cuidaos!

 

 

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