En caso de que sientas que tu memoria no es lo que era, es importante saber qué grado de pérdida de memoria tienes. Existen test de todo tipo para comprobar en qué estado se encuentra tu memoria. En muchos casos se necesita asistencia para poder realizarlos. Estos son algunos de ellos.

Test de SAGE: comprueba el grado de pérdida de memoria tú mismo

Es una prueba muy conocida porque no se necesitan apenas medios para hacerla, ni siquiera asistencia. Dura apenas quince minutos y consigue detectar pérdidas leves de memoria y puede diagnosticar enfermedades degenerativas en sus primeras fases.

Se plantean varias preguntas simples como reconocer figuras, operaciones matemáticas básicas, unir números y letras, una prueba de dibujo y escribir nombres de animales.

CODEX. El más rápido para comprobar el grado de pérdida de memoria.

Está pensado para que los médicos de atención primaria puedan calibrar rápidamente si existen alteraciones de la memoria ya que apenas dura cinco minutos. Se deben memorizar tres palabras. Acto seguido, se tiene que dibujar la esfera de un reloj con sus manecillas en una hora concreta. Para finalizar, se tienen que repetir las tres palabras memorizadas anteriormente.

Mini- Mental o test de Folstein

Creado en 1975, es muy usado para medir las evoluciones de los tratamientos por su rapidez y posibilidad de repetición. Este test cuenta con una gran limitación, ya que los resultados se ven influenciados por el nivel de educación del paciente.

Se agrupan las preguntas en los apartados de lenguaje, orientación, memoria inmediata, operaciones de cálculo, repetición y órdenes.

Prueba de Grober-Buschke

Está centrada en la memoria episódica. Esta memoria es la que se ocupa de las experiencias personales que hemos ido viviendo durante nuestras vidas.

Se usan diversos objetos que el paciente debe asociar con conceptos más amplios. Por ejemplo, fútbol con deporte o pantalones con ropa.

Esta prueba se considera complementaria a otros exámenes médicos.

Escala Wechsler del grado de pérdida de memoria

La escala Weschler es la más extendida para diagnosticar pérdidas de memoria: en ella, se realizan diversos test. Contiene dos baterías de preguntas según el rango de edad del paciente.

  • Preguntas sobre información personal del paciente y actualidad pública.
  • Test sobre orientación en tiempo y espacio.
  • Respuestas automáticas como el alfabeto o contar de dos en dos.
  • Evalúa la memoria lógica a corto plazo con dos textos leídos al paciente.
  • Memorizar dígitos en diferentes órdenes.
  • Memoria visual con cuatro dibujos que el paciente debe reproducir.
  • Prueba de retención verbal con una lista de palabras asociables (unas más difíciles que otras) que se repite tres veces. Después, se hace prueba de memoria.

Un estudio en 2015 revelaba que el 75% de los test que se encuentran en Internet tienen una fiabilidad escasa. El SAGE, por ejemplo, que es el que podemos hacer más fácilmente nosotros mismos no es perfecto, pero nos puede hacer sospechar que algo no va bien.

El resultado obtenido puede tener detrás una enfermedad neurodegenerativa. Por esta razón, te aconsejamos acudir a tu médico para conocer tu grado de pérdida de memoria.

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