Desde nuestro planteamiento vemos el arte como una oportunidad, un puente o una puerta… para conectar con el sentido de la existencia, para apreciar lo que somos y lo que hemos sido, para hablar de las personas que queremos, de nuestro propio cuerpo, de la belleza del mundo, también del sufrimiento, de la soledad y la compañía, de los pequeños detalles y de las grandes aventuras, de forma consciente y sensible. Porque a veces, es complicado poner palabras a los sentimientos, por ese motivo el arte nos hace de vehículo para aflorar pensamiento y emociones, y que los que acompañan a estas personas que sufren puedan acogerlos.

La técnica del Arteterapia

Utilizamos la arteterapia por la plena confianza que tenemos en el potencial de que nos ayuda a expresar aquel sufrimiento que es difícil de exteriorizar, nos conecta con nuestra parte más profunda, nos enseña a regular las emociones, nos hace sentir capaces y finalmente, nos ayuda a entender y a interiorizar sentimientos difíciles de digerir. Así, las personas afrontan su situación vital de forma más serena y tienen más ganas de disfrutar del momento presente.

Despertar el arte a través del recuerdo

Sobre todo nos recuerda que aunque nos encontremos en un momento muy difícil hoy por cualquier motivo, siempre podemos crear, de hecho muchos artistas han realizado sus mejores obras en los momentos más complicados, con menos recursos y con pocas esperanzas. Porque han conectado con su ser más profundo y lo han transmitido a través de una obra. Su dolor se transformó en color. Y eso no quiere decir que debamos hacer “algo muy bello” sino el simple o gran hecho de “hacer” es muy poderoso.

Es muy recurrente que las personas que utilizan la terapia del arte despierten la creación artística a través del recuerdo. En estos casos la intervención se centra en escuchar sus historias de vida, y sostener la nostalgia que pueda aparecer. A menudo, tienen la necesidad de colocar ciertos aspectos de su vida que quizás no han sido digeridos, recuperar sensaciones que hace tiempo que han olvidado, felicitarse a sí mismas para las personas que han sido en algunos momentos y pedirse perdón por lo que no se han dado. En estos casos es muy importante hacerles llegar que todavía están vivas y que, por tanto, tienen la posibilidad de reparar sobre el papel aquellas cosas que necesitan ser curadas. Y devolverles, hacer de espejo, para que vean que la nostalgia tiene una vertiente triste porque ya no está, pero bonita porque sucedió.

Si te interesa el arteterapia, consulta las condiciones de nuestras sesiones de expresión artística a domicilio, ¡muy recomendadas! Y en nuestra tienda encontrarás las acuarelas mágicas, para aplicar la técnica en casa.

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