Adaptar el baño para personas mayores con discapacidad o movilidad reducida es el primer paso para convivir con ellos. De hecho, hay una serie de normativas a seguir en los espacios públicos de los que podemos tomar nota en nuestra casa o centro.

Lo que se ha de cambiar para adaptar el baño para personas mayores en cuanto al espacio

  • Lo primero en lo que se debe pensar es en el acceso. Si te fijas, los baños para discapacitados públicos son de un gran tamaño. Esto está hecho para que puedan pasar sillas de ruedas y andadores. Se estima que el tamaño adecuado son 90 centímetros.
  • La puerta debe abrirse hacia afuera o ser corredera. Debe poder ser abierta por una persona que tiene dificultades o menos fuerza. La corredera suele ser la mejor por ello. Las puertas que se abren hacia afuera pueden empujarse con facilidad y abrirse en caso de urgencia en el interior. No conviene que tengan pestillo.
  • Para el espacio podemos tomar de referencia los baños de los hospitales. La Ley de Accesibilidad (Ley 10/2014 de 3 de diciembre, de accesibilidad) dice que debe haber el suficiente espacio para que una silla de ruedas trace una circunferencia de 1,50 metros de diámetro sin que se tope con ningún objeto.
  • El suelo será, obviamente, antideslizante y sin desniveles. Las caídas en el baño son frecuentes en personas mayores y hay que evitarlas a toda costa, pues los huesos pueden fracturarse con facilidad. Es clave para adaptar el baño para personas mayores. Recomendamos encarecidamente una ducha con una pendiente hacia el desagüe del 2%.

Adaptar el baño para personas mayores: el mobiliario

  • El lavabo ha de ser de tipo ménsula, de los que dejan el espacio libre debajo (sin muebles ni pedestal) para permitir el acercamiento de una silla de ruedas y andador. El borde delantero tiene que situarse a 80 cm del suelo. La grifería debe ser de palanca, presión o de activación por contacto. Hay que evitar el girar grifos. El espejo del lavabo debe colocarse a 1 metro desde el suelo o ser modulable.
  •  El inodoro debe estar a una altura de 45-50 centímetros desde el suelo. No puede estar en una esquina pegado a la pared si no que debe haber un espacio a uno de los lados de unos 90 centímetros para que el usuario pueda cambiar de la silla de ruedas al inodoro. El pulsador de la cisterna debe ser grande para una buena visibilidad y de suave accionamiento. El portarrollos de papel debe estar cerca para facilitar su uso. Recomendamos también colocar asideros horizontales en ambos lados del inodoro. Es obligatorio instalar un llamador cercano para adaptar el baño para personas mayores.
  • La ducha, como comentamos más arriba, con pendiente para que el agua y el jabón se eliminen solos. Los accesorios de esta a no más de 120 centímetros de altura. Es una buena idea hacerse con una silla fija y abatible de poca altura o, de lo contrario, una movible. Las personas mayores no aguantan mucho de pie y el ducharse sentados evita posibles riesgos.

Otros consejos para adaptar el baño para personas mayores

  • Instalación de barras de apoyo antideslizante para sujetarse y otras para colgar toallas y material higiénico como barras de jabón, esponjas…
  • Tener siempre bien abastecido el baño con todo tipo de material. Jabón, esponjas, rollos de papel, toallitas…
  • Recomendamos instalar un sistema de alarma visual y acústica por si hay alguna urgencia por socorrer a la persona afectada.

Todos estos consejos y pautas no solo sirven para que la persona se duche sola, también facilitan el trabajo en caso de que requiera cuidados como se dan en las fases tardías de enfermedades neurodegenerativas. Contáctanos para lo que necesites. Aquí estamos.

 

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