Es importante conocer los grados de discapacidad. De ellos depende el tipo de prestaciones y ayudas a los que se pude acceder. En este artículo te decimos cuáles son de un modo resumido pero útil.

¿Cuándo hay discapacidad?

Diferentes instituciones internacionales, entre las que se encuentra la ONU, han definido la discapacidad.  El artículo 1 de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad lo deja muy claro: «se consideran personas con discapacidad aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás».

Grados de discapacidad

Grado 1.- Discapacidad nula o no discapacidad

Esas deficiencias de las que habla la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad existen y, de hecho, suponen algún tipo de dificultad para llevar a cabo las actividades diarias de la vida, pero no las impiden. O, al menos, no impiden la mayoría de ellas.

Grado 2.- Discapacidad leve

Las deficiencias existen y suponen dificultades para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, pero dicha dificultad es superable. En realidad no hay muchas diferencias entre los grados de discapacidad nula y leve.

Grado 3.- Discapacidad moderada

Las deficiencias causan una disminución importante o imposibilidad  para realizar algunas de las actividades diarias. Sin embargo, la persona es capaz de realizar todo lo que tienen que ver con su autocuidado.

Grado 4.- Discapacidad grave

Las deficiencias causan una disminución importante o imposibilidad  para realizar algunas de las actividades diarias. La persona necesita ayuda o depende directamente de otros para realizar alguna de las actividades de autocuidado.

Grado 5.- Discapacidad muy grave

Las deficiencias que menciona la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad impiden a la persona realizar las actividades de la vida diaria.

Los grados de discapacidad y el porcentaje de discapacidad

Existen cinco clases de discapacidad que se ordenan de menor a mayor. El orden depende del porcentaje. Este porcentaje de discapacidad determina el grado de discapacidad que crea o la importancia de la deficiencia.

CLASE I

Se trata de deficiencias diagnosticadas y demostradas pero que no producen ninguna discapacidad: por tanto, la calificación de esta clase es del 0%.

CLASE II

Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad leve.

Se considera que esta categoría tiene  un porcentaje de discapacidad entre el 1% y el 24%.

CLASE III

Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad moderada. Así, a esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 25% y el 49%.

CLASE IV

Incluye las deficiencias permanentes que producen una discapacidad grave. Por consiguiente, esta categoría tiene un porcentaje de discapacidad de entre el 50% y el 70%.

CLASE V

Incluye las deficiencias permanentes severas que originan una discapacidad muy grave. Las personas que entran en esta clase son dependientes de otras en las actividades más básicas de la vida diaria. Por lo tanto, se considera que esta categoría tiene  un porcentaje de discapacidad del 75%.

La discapacidad por retraso mental

Se evalúa de forma diferente porque se entiende que cualquier deficiencia mental  implica algún tipo de impedimento en la realización de actividades diarias.

 

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