Cuidar personas con demencia no siempre es tarea de un cuidador profesional. Cuando un ser querido es diagnosticado es un golpe para la familia y muchos miembros se vuelcan en su ayuda.

Saber cómo cuidar personas con demencia no es solo ayudarles en sus tareas diarias. Además de la ayuda, necesitan que se les comprenda y estimule.

¿Cómo se siente una persona con demencia?

La terrible enfermedad que es la demencia no solo es dura para el paciente: también lo es para su entorno. Todos ellos tendrán que asimilar la noticia y pasarán por varias fases.

Como si de una pérdida se tratase, la demencia supone un trauma para la unidad familiar y cada uno lo gestionará de una manera diferente. No obstante, suele ser muy común al principio un sentimiento de negación.  El paciente tiene miedo y se autoengaña pensando que hay un error en el diagnóstico. El entorno hace lo propio para mantener su preocupación y ansiedad a raya.

La negación deja paso al enfado. Como si de la pérdida de un ser querido se tratase, se hacen preguntas como por qué a mi, él o ella y se considera como una injusticia.

Cuando se empieza a aceptar poco a poco el nuevo escenario aparece la depresión y, con ella, cierta dejadez y apatía.

Finalmente se entra en un periodo resolutivo en el que el paciente y entorno  siguen teniendo sentimientos como los de la anteriores fases pero están más predispuestos a manejarlos y encauzarlos.

¿Qué me puedo encontrar al cuidar personas con demencia?

Los pacientes con problemas de memoria tienen comportamientos que debemos conocer e interpretar.

Son actos derivados de la enfermedad. En algunos casos, si cuidamos a un familiar tendremos que hacer frente a ellos. Por ejemplo, el hecho de que se olvide de nosotros y nos trate como a unos desconocidos.

La agresiones verbales o físicas aparecen con los cambios de humor repentinos. Los enfermos, en ocasiones, están molestos con algo de su entorno o sienten algún tipo de dolor, pero no saben expresarlo. Es entonces cuando aparecen estos comportamientos.

Entre todas las cosas asociadas a la demencia, las alucinaciones suelen ser las que más impresionan. El hecho de que tu familiar esté hablando con un ser querido que ha fallecido puede poner los pelos de punta.

Cuidar personas con demencia estimulando su cerebro

Cuidar no es solo ayudar con las tareas, también es mantener a la persona activa física e intelectualmente en la medida de lo posible.

Los juegos de cartas son unos grandes aliados. Se pueden usar para estimular la memoria a corto plazo.

Si la capacidad motriz de la persona con demencia se mantiene más o menos bien, un pequeño baile la mantendrá en forma y mejorará su ánimo.

Las adivinanzas las considerará pequeños retos. En caso de parecer algo complicado, se pueden usar pistas. Al resolverlas actuará positivamente sobre su autoestima.

Los cuentos nos han acompañado desde pequeños y ahora también nos ayudarán, manteniendo su atención.

Las reuniones sociales son muy importantes para mantenerlos activos mentalmente. Incentive las reuniones y comunicación en familia con apps preparadas para ello.

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