Eliminar las barreras arquitectónicas facilita la vida de los pacientes con demencia

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Eliminar las barreras arquitectónicas facilita la vida de los pacientes con demencia

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El análisis del entorno privado y público que rodea a los pacientes con deterioro cognitivo ha sido el objetivo de la Jornada Arquitectura e Innovación para las personas con demencia. La jornada ha reunido a diferentes expertos internacionales, que han reflexionado sobre el espacio urbanístico y las soluciones más pioneras que facilitan y permiten una relación más cómoda con el entorno.

Organizada por Sanitas Mayores y la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona el pasado mes de noviembre, la jornada fue inaugurada por el Profesor Graham Stokes, Director General de Cuidados de la Demencia en Bupa, su intervención sirvió para poner de manifiesto el difícil panorama con el que se enfrentan cada día las personas con demencia y sus cuidadores.

Entornos adaptados

Los datos del Estudio Sanitas Barreras Físicas y Alzheimer muestran que un 43% de los pacientes con demencia se enfrentan con espacios poco o nada adaptados cada vez que salen de casa, y ocho de cada diez cuidadores sostienen que no detectan un compromiso social para convertir las ciudades en entornos más amigables con estas enfermedades.

Expertos arquitectos han señalado el hogar como el punto inicial de dichas actuaciones, pues la mayoría de los pacientes son atendidos en domicilios privados, pero muy pocos disponen de zonas y accesos adaptados.

Tratamientos no farmacológicos

La Doctora Carme Solé, de Blanquerna (Universitat Ramon Llull), investiga terapias no farmacológicas en Sanitas Mayores, con salas multisensoriales y terapia Snoezelen, y afirma que “están recogiendo resultados esperanzadores a nivel cognitivo, afectivo y de calidad de vida utilizando estímulos visuales (pintura fluorescente, proyectores de luz, linternas), auditivos (panel de sonidos, música), olfativos y gustativos (aromas, degustaciones), táctiles (peluches, texturas), vestibulares (columpios, hamacas) y propioceptivos (sillas, almohadas, piscina de bolas)”

En conclusión, cuidar el entorno físico y ambiental de los pacientes incide positivamente en su atención y de sus cuidadores.

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