En Walnus creemos que es importante conocer la diferencia entre discapacidad y dependencia. La discapacidad se refiere a los límites de las personas para realizar algunas actividades. La dependencia tiene que ver con la falta de autonomía de las personas que no pueden valerse por sí mismas en la vida diaria.

Tipos de discapacidad

La diferencia entre discapacidad y dependencia es muy fácil de comprender cuando se hace una pequeña lista con los tipos de discapacidad que existen. Una vez que los veas todos juntos, te darás cuenta de que existen muchas personas que sufren algún tipo de discapacidad. Sin embargo, esas personas son completamente autónomas.

Discapacidad física o motora

Las funciones motoras o físicas están disminuidas o ausentes; por ejemplo en un brazo o en una pierna.  Quizá sea este el caso más evidente en el que se aprecia la diferencia entre discapacidad y dependencia. Una persona con dificultades para caminar no tiene por qué depender de otra. Puede llevar una vida completamente autónoma.

Discapacidad sensorial

Las personas con diversidad funcional visual pueden no ver en absoluto. También pueden tener el sentido de la vista dañado en diferentes grados. Ocurre lo mismo con el sentido del oído, por ejemplo. También aquí la diferencia entre discapacidad y dependencia queda clara: una persona invidente no tienen por qué depender de otra.

Discapacidad psíquica

Son personas con diversidad psíquica o psicológica aquellas que presentan trastornos mentales como la depresión o la ansiedad, por ejemplo.  No todos estos trastornos son incapacitantes. Hay diferentes grados.

Discapacidad intelectual

En la actualidad no existe acuerdo respecto a la definición de la capacidad intelectual. Quizá lo más cercano sea la descripción de este tipo de diversidad funcional como un funcionamiento intelectual inferior a la media, siempre que se de junto a la limitación de al menos dos de las siguientes habilidades: ocio y trabajo, desempeño escolar, habilidades sociales, comunicación, vida en el hogar, cuidado propio, seguridad y salud.

Aunque existe el prejuicio de que las personas con diversidad funcional intelectual son dependientes en su mayoría, esto no es así. Cada vez más, la discapacidad intelectual no inhabilita para tener un trabajo, una casa propia y una familia, si es lo que cada persona escoge.

La dependencia

Como hemos dicho, las personas discapacitadas o diversos funcionales pueden ser autónomos. La dependencia aparece cuando el grado de discapacidad es tan alto que no pueden valerse por sí mismas. Valerse por sí mismas en este caso hace referencia a la capacidad de realizar las acciones básicas de la vida diaria, pero también a la capacidad para tomar decisiones acerca de cómo vivir según las propias preferencias.

Es a personas en esta situación de falta de autonomía a las que se refiere la Ley 39/2006, 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.

En el caso de las personas mayores, es posible que la edad haya disminuido sus capacidades, pero no se encuentren en situación de dependencia.

En el mercado se pueden encontrar gran variedad de productos de ayuda,  tanto a familiares como a personas con discapacidad o dependencia.

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