Con la llegada del otoño y las bajas temperaturas, llegan los momentos de manta, bufandas y… ¡Castañas!

Y es que, ¿quien no ha ido por uno de sus calles principales de su ciudad o pueblo y se ha encontrado con ese olor a castaña asada del puestecito de aquella simpática mujer mayor que con solo su hornillo y las castañas deja un olor en esa calle que te transporta a un momento único para cada uno de nosotros?

Memoria olfativa

Este teletransporte con solo un simple olor, es donde juega nuestra memoria olfativa. Nuestra memoria, como en anteriores entradas os hemos explicado, funciona por asociación y siendo el olfato uno de nuestros sentidos más poderosos, es por ello que creamos recuerdos asociados a ciertos aromas.

El funcionamiento de la memoria olfativa pasa por tres puntos muy importantes: epitelios olfativos, bulbo olfatorio y el hipocampo. Cuando nuestros epitelios olfatorios “receptores de olores” captan un estimulo olfativo envían una señal eléctrica a nuestro bulbo olfatorio. Este recibe la información y la distribuye al sistema límbico. La amígdala conecta ese olor con una emoción y el hipocampo relaciona ese olor con un recuerdo en la memoria.

Las personas comenzamos a formar memoria olfativa de forma muy temprana, incluso antes de nacer. Un ejemplo muy claro, es el de los bebés. Estos desde que están en el vientre de su madre conviven con este olor y es esté el que tiene tan interiorizado que a veces lo único que necesitan para calmarse es el olor de su madre para saber que están protegidos.

Un aroma puede evocar situaciones o emociones, así como también generar una sensación positiva. Esto es debido a que la memoria olfativa a diferencia de otras, se mueve más por lo emocional y esta es lo último que perdemos en caso de deterioro cognitivo. Por eso es muy positivo, que aquellas personas que tienen problemas de memoria les estimulemos a través de olores muy particulares como por ejemplo las castañas, lavanda, la colonia a la que asocias a una persona, etc. Olores que sepamos que han sido muy presentes en su vida y que sobretodo los tenga ligado algo con sus emociones. De esta manera trabajaremos su memoria de una manera muy simple y a la vez muy eficaz.

Beneficios de las castañas

Pero la castaña no solo nos servirá para realizar un pequeño ejercicio con el que estimular a nuestro familiar, sino que además este alimento también es beneficioso para la memoria y nuestra salud.

  • Alimento saciante
  • Alto contenido de vitamina B
  • Ayuda a controlar la retención de líquidos
  • Buena para la Hipertensión
  • Fomenta la memoria
  • Fortalece los huesos

Eso si, se recomienda hacer un consumo moderado de este fruto seco porque suelen ser difíciles de digerir y pueden causar flatulencias a estómagos delicados.

Y no solo las puedes comer crudas o asadas, también puedes la preparar en deliciosos platos como cocidos, cremas, bizcochos y en conserva.

Y tú ¿a que asocias el olor a castaña asada?

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