Nos preocupan los trastornos de la memoria porque son los recuerdos los que configuran nuestra identidad. Asumimos que, si no recordamos, no somos los mismos. Por eso nos dan miedo las enfermedades o trastornos que afectan a la capacidad de recordar. Estos son los principales:

Amnesias

La amnesia es el trastorno de la demencia más común. En principio no tiene por qué ir ligado a ninguna otra enfermedad más grave. Existen diferentes trastornos de la memoria que caen en la definición de amnesia:

  • Amnesia que impide aprender nuevas cosas. También se llama anterógrada.
  • Amnesia que impide recordar cosas, o retrógrada.
  • Amnesia que se refiere a un periodo concreto o amnesia lacunar.

Dependiendo de la causa de estos trastornos de memoria, los mismos se dividen en dos: de causa orgánica o de causa afectiva. Estas últimas se producen debido a factores psicológicos o afectivos. Por ejemplo, crisis de ansiedad. La amnesia selectiva forma parte de este segundo tipo y consiste en no ser capaz de acceder a un tipo determinado de recuerdos.

Trastornos de la memoria con causa orgánica

Se considera que tienen causa orgánica todos los trastornos de memoria que no surgen por causas afectivas. Por ejemplo, las amnesias postraumáticas, que se producen tras algún accidente. La pérdida global de memoria que solo dura entre 6 y 24 horas también forma parte de este segundo tipo.

Demencia degenerativa

Es este un trastorno de la memoria que llega acompañado de otros síntomas graves. Se pierde la memoria anterior y se deja de poder aprender cosas nuevas. Además, se pierden otras funciones corporales y cognitivas. Se trata de un trastorno degenerativo que hoy en día no tiene cura. Aunque existen pequeñas cosas que se pueden hacer para retrasar su avance.

Alzheimer

En la cuarta etapa del Alzheimer, el deterioro cognitivo es grave y la pérdida de memoria evidente. En este artículo explicábamos las fases de esta enfermedad que hace estragos en la memoria. Aunque no existe un tratamiento que elimine la enfermedad, sí que hay cosas que se pueden hacer para ayudar a un enfermo de Alzheimer. Y elementos que sirven para estimular al cerebro. Así, el avance de la enfermedad se detendrá o, al menos, irá mucho más lento.

Mantenerse activo para retrasar o evitar los trastornos de memoria

La edad no perdona y el cerebro, poco a poco, va perdiendo facultades. Sin embargo, hay multitud de pequeñas cosas que podemos elevar a la categoría de hábito para mantener nuestra mente joven y activa. 

Aunque parezcan consejos manidos, una buena alimentación y un poco de ejercicio físico ayudan al cuerpo y al cerebro a mantenerse sanos durante más tiempo. Los restos intelectuales, por otra parte, hacen que las conexiones sinápticas funcionen mejor. Los pequeños juegos de ingenio que supongan retos asequibles ayudan a la memoria. También lo hacen las actividades que requieren asociación y coordinación.

Cualquier actividad intelectual, por ejemplo, seguir leyendo nuestro blog, es mejor que dejar que el cerebro se acomode y comience a actuar de forma mecánica así que… ¡Sigue leyendo!

 

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+