La demencia senil es el deterioro de las capacidades psíquicas de las personas al llegar a una edad superior a los 65 años. Sobre todo de las cognitivas. Es cierto que afecta más a la tercera edad y por eso se reconoce como tal, pero no es exclusiva de ellos.

La demencia senil: es un síntoma, no una enfermedad en sí

La demencia senil es una condición que puede estar causada diversas enfermedades. La más conocida es la enfermedad de Alzheimer, pero hay otros ejemplos como:

  • Enfermedad de Parkinson
  • Enfermedad por cuerpos de Lewy
  • Esclerosis múltiple
  • Huntington
  • Degeneración frontotemporal

También hay otros factores como:

  • Deficiencia de vitamina B12
  • Alcoholismo
  • Infecciones del SNC (por meningitis, por ejemplo)

Estas segundas sí que pueden tratarse y eliminarse ya que su causa también lo es.

El primer especialista al que acudir

La demencia, en sí, no tiene cura. Las enfermedades que la provocan tampoco. Pero hay tratamientos para los síntomas.

El primer paso será consultar al médico de cabecera. Él será quien derive al primer especialista: el neurólogo. Este diagnosticará la enfermedad y de tratamiento farmacológico para los síntomas descritos en consulta.

Hay unos cuantos medicamentos  (rivastigmina, donepezilo, galantamina… ) que se usan en la demencia senil fases leve y moderada causada por Alzhéimer. Es la enfermedad que más se está investigando ya que hay más afectados por ella.  Otras enfermedades como el párkinson o el Huntington, no tienen todavía fármacos específicos. Es por eso que se ha de estar alerta al grado de demencia que se presente así como a los síntomas asociados.

Dentro de esos síntomas asociados están, por ejemplo la depresión y episodios psicóticos. Para lo primero se utilizan antidepresivos. Su uso es algo habitual ya que la enfermedad es un duro golpe emocional y se puede sumar a la soledad en la vejez. Para lo segundo habrá que valorar como de disruptivos son y qué nivel de agresividad muestra el paciente. Los cuidadores a cargo de él deberán saber cómo actuar en estas situaciones además de ayudarse de medicación. Se trata con antipsicóticos, pero solo son empleados en casos excepcionales ya que tienen efectos secundarios bastante frecuentes y notables.

Otros especialistas que pueden ser de mucha ayuda

Si se sale del ámbito hospitalario y farmacológico,  se encuentran más opciones. Hay una gran diversidad de terapeutas que trabajan para disminuir el ritmo de deterioro cognitivo de diferentes formas. Vigila que los especialistas tengas las certificaciones adecuadas.

  • Fisioterapia. El cuerpo debe cuidarse tanto como la mente para que estén sanos. Los fisioterapeutas ayudan a las personas cuya movilidad es más reducida ya que muchas de estas enfermedades también afectan.
  • Musicoterapia. Reduce la agresividad y ayuda a mejorar los procesos cognitivos. La persona será más feliz y eso fortalecerá las habilidades cognitivas. También ayuda el baile.
  • Terapia con mascotas. Ayuda a reducir el estrés, que a su vez ayuda a reducir los episodios psicóticos.
  • Terapia sensorial. Estimula los sentidos, la psique y reduce los efectos de las pérdidas de memoria. Se mejora la atención y el paciente podrá ser más autónomo al poder concentrarse en hacer alguna tarea. Eso, además, mejora el autoestima.

 

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