¿Qué grados de dependencia existen y cómo tratarlos?

No entender el grado de dependencia del enfermo dificulta su bienestar y, también, el de sus cuidadores.
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

¿Qué grados de dependencia existen y cómo tratarlos?

grados de dependencia
No entender el grado de dependencia del enfermo dificulta su bienestar y, también, el de sus cuidadores.
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

La aprobación de la Ley de Dependencia fue un gran avance en lo que se refiere a consolidación de derechos y avances sociales. Pero, más allá de los efectos y consideraciones a nivel legislativo, tiene repercusiones en la vida de estos enfermos y sus familiares. Y, genera dudas. La principal se refiere a qué grados de dependencia existen y cómo tratarlos. Es lo que analizamos.

Los grados de dependencia reconocidos por la ley

Es imprescindible acotar con exactitud a qué se refiere la expresión dependencia. Se trata de la situación definitiva que implica que las personas que la sufren no puedan realizar tareas cotidianas sin la ayuda de otros. Dos ideas son claves para considerar a alguien dependiente: que sus limitaciones no son temporales y que afectan a actividades rutinarias básicas que les imposibilitan su día a día sin la colaboración de terceros.

Muchos de nuestros mayores, por desgracia, acaban protagonizando esta realidad. Eso sí, los distintos grados de dependencia son una realidad. No entender en qué nivel se encuentra el enfermo dificulta su bienestar y, también, el de sus cuidadores. Da igual que sea por exceso de atenciones que limitan su autonomía, como por defecto, cuando se quedan desatendidos. ¡Es imprescindible adecuar trato y necesidades!

Grado I o Dependencia moderada

Esta es la realidad de las personas diagnosticadas de demencias o enfermedades como Alzheimer en su primera fase, cuando empiezan a presentar los primeros síntomas. Podemos extenderlo a las personas mayores en general cuando van notando ciertas dificultades de movilidad, concentración o memoria.

Los dependientes moderados requieren de un apoyo puntual, pero todos los días. Un familiar o cuidador que pasa un par de horas al día con ellos para ayudarles con las tareas de la casa, con la compra, con la comida, revisando su medicación… Un apoyo sutil y que no les haga sentirse inútiles.

Grado II, Dependencia severa

En las dolencias citadas anteriormente, la evolución acaba llevando a un momento en el que esa asistencia se extiende. Aunque todavía no hace falta estar con el dependiente las 24 horas, son muchas las habilidades que ha perdido. El cuidador puede tener intervenciones intermitentes, pero es imprescindible su presencia dos o tres veces al día.

Grado III, el más grave de los grados de dependencia

La fase final de todas las enfermedades degenerativas y los últimos años de muchos de nuestros mayores. Dentro de los grados de dependencia, esta etapa se conoce como la de “Gran dependencia”, por la pérdida total de autonomía que supone.

Es ese momento en el que no se les puede dejar solos. Ya no se trata de supervisarles o controlarles, estos dependientes son incapaces de hacer actividades muy básicas sin ayuda. Lo habitual es que el deterioro afecte al ámbito físico e intelectual, por lo que hay que arroparles más que nunca para que se sientan queridos.

Más allá de lo importante que resulta solicitar y que se reconozca a las personas que lo necesitan esta condición, en el ámbito cotidiano también hay que saber qué grados de dependencia existen y cómo tratarlos. Solo así, estaremos seguros de proporcionar a nuestros mayores todo el apoyo que necesitan.

En nuestra tienda puedes encontrar gran variedad de productos de ayuda, tanto a familiares como a personas con dependencia.

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0

Walnus es un portal que persigue una misión: ayudar a todos aquellos que están afectados con enfermedades neurodegenerativas.

En Walnus trabajamos con una actitud optimista y práctica. Porque vivir mejor es posible. Síguenos y descubre consejos prácticos y los productos más innovadores.

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.