En muchas ocasiones pretendemos ofrecer a nuestros mayores lo mejor de nosotros y no nos damos cuenta de que quizá nosotros no seamos las personas adecuadas para hacerlo todo. Es lo que deseamos, devolverles una parte de lo que ellos nos dieron. Pero debemos saber que no nos encontramos solos en esa labor. Al contrario, existen profesionales dedicados a comprar con personas mayores, a hacer la comida para ellos y a cuidarles con la misma dedicación con la que nosotros lo haríamos.

Hacer la comida y comprar: una labor que se puede delegar

Dentro de las labores de cuidado de personas mayores, es necesario que los familiares establezcamos prioridades. La compañía es más valiosa que la cocina. De hecho, pasar tiempo de calidad con nuestros padres o abuelos les ayuda de verdad. Mucho más que el tiempo que pasamos haciendo la compra semanal para ellos.

Queremos asegurarnos de que todas las necesidades de nuestros mayores están cubiertas. Lo mejor que podemos hacer es dejar tareas, como comprar con personas mayores, en manos de expertos. Ellos escogerán los productos adecuados para una dieta equilibrada. Las necesidades nutricionales de los ancianos son diferentes de las nuestras y es mejor que los menús y las compras los elaboren profesionales que saben lo que hacen.

Así, nosotros, la familia, podremos dedicarnos a las labores que de verdad debemos hacer y no dejar en manos de ninguna otra persona. Hablábamos del tiempo de calidad. Nos referimos a las horas que podemos dedicar a hablar con nuestros mayores. Interesarnos por ellos es vital para que se sientan útiles. Y disponer de ese tiempo es algo que no podemos hacer si nos ocupamos de todas las tareas domésticas.

Elegir entre las personas y las cosas

Hay una elección que toda familia toma cuando se encuentra en la situación de tener que cuidar a una persona mayor. Y es la de que esta se encuentre lo mejor posible. Para ello es necesario estar al tanto de muchas cosas. Citas médicas, necesidades básicas… Pero los familiares no somos agendas. En ocasiones nos cargamos a nosotros mismos con tantas tareas pequeñas que nos agobian. El resultado es que ese cuidado que deseamos ofrecer se desvirtúa. Por eso existen profesionales del cuidado que complementan nuestros esfuerzos.

Más allá de hacer la comida o comprar con personas mayores, existen personas dedicadas a tareas que quizá no has imaginado. Por ejemplo, llamar por teléfono para avisar de que es hora de la medicación, o de que hay que prepararse para ir al médico. La carga mental de tener que recordarlo todo puede acabar con nuestra salud emocional. Y nuestros mayores necesitan lo mejor de nosotros. De nuevo, es la calidad del tiempo que pasamos con ellos lo que les ayuda a mantener su estado de salud. Visitarles en un estado permanente de estrés solo hace su vida más dura. Y también la nuestra.

Por eso queremos animarte a que conozcas a cualquiera de estos profesionales que se dedican a elaborar dietas, a comprar con personas mayores, a llamar por teléfono o a hacer pequeños recados. Tú lo agradecerás y las personas mayores de las que cuidas, también.

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+